elegir carrera

¿En qué clase de mundo vivimos cuándo alguien de 18 años tiene que tomar una decisión que afectara su futuro para bien o mal por le resto de su vida? Sí, en ese mismo mundo globalizado donde lo único que se nos dice es que “la competencia está muy dura” o “muchos terminan de taxistas”. En realidad, la presión ejercida sobre los jóvenes es tanta que, esa decisión se toma por presión familiar, económica, social o una combinación de todas. Por ello, si estás a punto de elegir carrera, toma en cuenta lo siguiente:

Escucha al mundo, pero hazte caso a ti mismo

Tus padres te dicen que estudies para médico. O tus profesores te dicen que mejor seas ingeniero. Tus amigos te dicen que no seas tonto, que estudies algo que te deje dinero o te dé de comer. Nunca rechaces el consejo de nadie. Pero nunca tomes al 100% el consejo de alguien. Paradójico ¿no? Al final, escucha a tu yo interior. No dejes que nadie viva la vida por ti.

Piensa en el futuro, pero nunca dejes de creer en ti

Muchos te dirán que tomes en cuenta el campo laboral o el negocio familiar. O incluso los contactos que puedas llegar a tener. A todos ellos, mándalos por un tubo ¡No les hagas caso! Humanos frustrados consigo mismos. Adultos de mente cerrada que creen tener la razón. Que no te importe el campo laboral o si tendrás que picar piedra al egresar, si tienes el talento y la pasión por algo, sigue ese camino y más tarde o más temprano llegarás al éxito. ¡Que nadie te diga que no puedes hacerlo!

Ten miedo al futuro, pero también ten mucho valor

Con una decisión tan aterradora como esta, es absolutamente normal que tengas miedo a un futuro incierto. Las dudas más comunes son si tendrás un buen trabajo, buen sueldo, una casa o un coche último modelo. Si podrás irte de vacaciones al extranjero o solamente a Acapulco. Tendemos a compararnos con aquellos que nos rodean y uno de los mayores temores de los jóvenes hoy en día es el fracaso, social y económicamente hablando. Pues tenemos noticias para ti: actualmente un título universitario ya no es sinónimo de abundancia. Ni siquiera un posgrado. Esfuérzate y ten el valor para escalar la montaña de sueños que conforman tu propia vida.

Expande tus horizontes

Como un título universitario ya no es garantía de estabilidad laboral. Quizá debas de pensar en otras oportunidades en las que el conocimiento adquirido en la carrera te será de mucha utilidad: emprender. Pero en realidad no estamos hablando de que tengas una idea genial y la pongas a prueba, porque en ese caso muy seguramente tu idea será un fracaso. Si no, que tengas muchas ideas y poco a poco las eches a andar. Por lo menos una de ellas deberá de ser un gran éxito ¿No nos crees? Pregúntales a los creadores de Netflix, Uber, Microsoft, Apple, Facebook y demás. No te quedes encerrado en la esfera del campo laboral.

Nunca dejes de aprender

Son muy pocas las personas que se dedican exclusivamente a un área del conocimiento. El mundo de ahora es multidisciplinario, si puedes estudiar una carrera bien, pero si puedes estudiar otra carrera complementaria a la primera o diametralmente opuesta ¡Mejor aún! La tecnología amenaza con quitar muchos empleos por los robots y sólo aportando cosas que los robots no pueden sobrevivirán.

¿Qué queremos decir con todo esto? Básicamente que la vida es muy corta como para estudiar algo que no te gusta, te frustra o no te hace sentir satisfecho contigo mismo. Estudia algo que sea lo que tu deseas estudiar y si no existe ¡Explora ese profundo vacío! Podrías encontrar oro. Al final, lo que verdaderamente importa es ser feliz.

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