independizarse

Independizarse es un paso importante para cualquier joven. En algunos casos es más complicado que en otros; el aspecto económico es de los motivos que más retrasan la independencia de los jóvenes.

Generalmente, el sueldo de un profesionista recién egresado no es suficiente para salir de casa de los padres inmediatamente, por lo que en México, la edad promedio en la que los jóvenes salgan del nido ronda los 28 años de edad. Esto ocurre porque muchos optan por independizarse después de unos años de haber comenzado su vida profesional.

Sin embargo, lo ideal es que te independices cuando te sientas decidido. Si eres recién graduado, y estás preparado para independizarte, te compartimos algunos tips que harán más llevadero el proceso.

Haz un ahorro previo. Como recién egresado, es probable que no lleves mucho tiempo trabajando, pero si de verdad quieres independizarte, es esencial que ahorres una parte de tu sueldo durante los primeros meses; debe ser al menos lo suficiente para que cubras gastos como la mudanza, la primera renta, el depósito, y los muebles si es que el depa al que te mudas no los tiene.

Considera tus ingresos y tus gastos. Lo más importante es que pongas en una balanza tu sueldo y tus gastos potenciales. Lo recomendable es no gastar más del 30% de tu ingreso en la renta. Si tu ingreso no te permite rentar un departamento completo, compartir depa con roomies siempre será una opción. Para eso, puedes visitar www.dadaroom.com, un sitio en el que encontrarás departamentos compartidos y cuartos en renta para diferentes presupuestos. Además, la mayoría ya son amueblados, así que no tendrás que gastar en ello.

Administra tu sueldo. La primera experiencia viviendo fuera del nido siempre es un reto importante. Como recién graduado, el desafío es doble porque apenas empiezas tu carrera laboral, por lo que hay muchos cambios en tu vida. Lo recomendable es que desde tu primer sueldo, te acostumbres a administrar tu sueldo, separa lo que gastarás para pasajes, comida, diversión, y otras cosas. Mientras aún vivas con tus padres, comienza con esta práctica, así cuando ya no vivas con ellos, te será más fácil.

Practica desde ya. Vivir con tus padres tiene muchas ventajas, porque ellos siempre apoyan en las tareas del hogar. Cuando vivas solo, notarás que hay tareas para las que debes dedicar tiempo, como la limpieza de la casa, las compras de la despensa y lavar tu ropa, entre otras cosas. Si aún vives con tus padres, toma la iniciativa y quítale a tus papás algunas de esas tareas, eso le ayudará a ellos, y a ti te servirá de práctica para cuando seas totalmente independiente.

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