balance entre el trabajo y la vida
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Después de la compensación económica, el balance entre el trabajo y la vida personal es uno de los aspectos más importantes al momento de elegir trabajo. Sin embargo, no podemos negar que mucha gente trabaja largas horas en empleos que realmente no disfruta. Para evitar que este sea tu caso es necesario que tomes un rol activo. Pregúntate ¿qué tipo de vida quieres? y pon manos a la obra en el diseño de esa vida. Si pretendes dejarle esta responsabilidad a la empresa donde laboras, puedes estar seguro de que no alcanzarás ese balance.

El primer paso es que tengas claro: ¿cuál sería tu vida balanceada?. Ya con esto en mente debes empezar a establecer límites. Este no es un asunto menor, en la medida en que logres alcanzar este balance tu calidad de vida aumentará. Ahora bien, no puedes negar la realidad, lograr el balance entre el trabajo y la vida es algo complicado. A esta tarea hay que agregarle un grado de complejidad si eres mujer, uno más si eres madre o padre de familia y uno más si vives en un país como México.

De acuerdo a datos de la OCDE, en México, cerca del 29% de los empleados tienen un horario de trabajo muy largo, una de las mayores cifras de los países miembro, donde el promedio es de 13%. Pero las dificultades para encontrar el balance trabajo/vida no solo se encuentran en la oficina. Las mujeres mexicanas dedican diariamente cuatro horas más que los hombres al trabajo no remunerado en el hogar. Así, un horario más reducido de trabajo remunerado para las mujeres no necesariamente equivale a más tiempo de ocio.[1]

Todo esto está muy bien y es fácil coincidir, pero ¿cómo alcanzas un balance vida/trabajo? Aquí te dejamos 6 tips:

  1. Olvídate del perfeccionismo. Asúmelo, siempre habrá algo que se pueda mejorar. La belleza de los seres humanos es que somos perfectibles, no perfectos. No te estamos diciendo que tires la calidad de tu trabajo por la borda y te dediques a dar resultados mediocres, pero… establece fechas y tiempos límite, da tu mejor esfuerzo y después deja ir y pasa a la siguiente actividad.
  1. Desconéctate. Para que puedas tener un mejor desempeño en el trabajo necesitas tener una vida personal saludable, esto no es posible si estás contestando correos antes de entrar al cine, si contestas llamadas mientras estás viendo el partido de tu hijo, etc. Esto solo te pone en situaciones de estrés cuando supuestamente estás descansando. Asegúrate de contar con tiempo de calidad para atender tu vida personal y trata de que ese espacio no sea interrumpido.
  1. Ejercítate. Sí, lo sé, no tienes tiempo para esos lujos. Lo sorprendente es que cuando necesitamos hacer algo urgente, no sé cómo, pero nos hacemos el tiempo. El ejercicio te ayuda a liberar estrés y tu cuerpo produce endorfinas que te ayudan a sentirte bien y mejorar tu humor. No necesitas hacer ejercicio hasta morir, puedes dedicarle unos minutos a la meditación, empezar una vez a la semana e ir aumentando la periodicidad.
  1. Prioriza. Enfócate en las actividades de mayor relevancia y no pierdas tiempo en aquellas tareas que quitan mucho tiempo, pero cuyos resultados no son tan relevantes. Admítelo, no hay tiempo para hacerlo todo. Al principio puede parecer abrumador, pero el enfocarte en lo relevante te permitirá que cosas insignificantes te quiten el tiempo. Este ejercicio también te ayudará a identificar las personas y actividades de mayor importancia en tu trabajo.
  1. Aprende a delegar. No lo sufras, ve esto como una oportunidad para darle mayores responsabilidades a tus colaboradores y para convertirte en su mentor. Es impresionante la capacidad de desarrollo que tienen algunas personas y que sólo muestran cuando se les da espacio. Poco a poco esto te abrirá espacio para dedicarte a las prioridades. Si quieres saber más del tema da clic aquí.
  1. Empieza con poco. Si eres una persona que pasa demasiadas horas en la oficina no es realista creer que con determinación esto cambiará de un día para otro. Establece metas realistas que te permitan ir avanzando en tu objetivo. Si eres de aquellos que jamás regresa a casa antes de que el resto de la familia esté dormida, no te autoimpongas el reto irrealizable de llegar a las 7 p.m. diario, a partir de mañana. Algo más factible podría ser proponerte llegar temprano a casa una vez a la semana.

Si quieres escuchar más del tema te dejamos esta Ted Talk.

[1] http://www.oecdbetterlifeindex.org/es/topics/work-life-balance-es/

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