5 comportamientos para triunfar que no te enseñan en la escuela

Como buenos profesionistas que somos, queremos triunfar, queremos llegar a lo más alto y ser capaces de aportar un mayor valor. Pero, para llegar a lo más alto tenemos que desempeñar unas habilidades que no se enseñan en las escuelas de negocio.

Existen muchas habilidades que se enseñan en las universidades como es el pensamiento crítico o la resolución de problemas. Otras habilidades que se enseñan en las escuelas de negocio y masters ejecutivos son las habilidades de negociación y la visión sobre las interconexiones que existen entre los distintos negocios de una empresa.

Todas estas habilidades y muchas más que se enseñan en tu carrera académica, son importantes a la hora de desempeñar bien tu trabajo. Sin embargo, hay otras habilidades que no se cubren en las escuelas de negocio ni universidades, y que sólo se aprenden trabajando. Como decía el poeta español Antonio Machado, “caminante no hay camino, se hace camino al andar”. Traducido al entorno profesional quiere decir que a trabajar se aprende trabajando.

¿Cuáles son esas habilidades tan importantes que sólo se aprenden trabajando? Te dejamos 5 rasgos profesionales críticos:

1) Sin excusas (esqueísmos)

Es muy común en el mundo profesional que tu trabajo no llegue al nivel de calidad que espera tu jefe por diversos motivos. Algunas veces esos motivos están justificados, pero la mayoría de las veces son excusas no válidas. Así que si tu trabajo no llega al nivel de calidad esperado no pongas excusas. Como solía decirse con dureza en un banco español, “aquí se viene llorado”, que simplemente viene a reflejar que las excusas no son aceptables.

 ¿Cómo evitar las excusas? Cambiando tu forma de pensar y reformulando frases.

Si tu frase empieza por “es que…” estás poniendo excusas, lo que se denomina “esqueísmos”.

Por ejemplo, entregas un documento y tiene menos calidad de la esperada, y te intentas justificar:

  • Es que no tuve suficiente tiempo…excusa
  • Es que no tenía las herramientas para hacerlo…excusa
  • Es que no sabía cómo hacerlo…excusa

Por lo tanto, te invito a que cuándo tengas la tentación de poner una excusa, reformula la frase. Siguiendo el ejemplo anterior; ¿por qué tu documento no tiene la calidad esperada?

  • Con el tiempo concedido es lo mejor que he sido capaz de hacer (si de verdad no eres capaz de hacerlo mejor, si eres capaz puedes caer en la mediocridad a los ojos de tu jefe).
  • El acceso a la herramienta XYZ es de pago y el departamento me denegó el acceso para buscar información que enriqueciera.
  • Según las indicaciones que entendí ejecuté el trabajo, ¿he mal entendido algo?

¿Percibes la diferencia? Los primeros bullets suenan a excusa y a justificación. Los siguientes explican hechos y motivos.

Con esto no queremos indicar que no aceptes tu parte de culpa si tu jefe tiene razón. En ese caso asume el error y esfuérzate en no repetirlo.

2) Reutiliza el trabajo

Roma no se construyó en un año”.

En muchas empresas existe un portal de documentación, una biblioteca compartida o recursos que puedes utilizar de otros equipos.

Por lo tanto, cuando te pidan hacer un trabajo, una presentación, elaborar un contrato, hacer una propuesta comercial o cualquier entregable, reutiliza el trabajo de otros. Esto es diferente a copiar y plagiar el trabajo de otros. Esto es ser inteligentes y “no reinventar la rueda”.

La información de otras personas te puede ayudar a conseguir inspiración, a ser más rápido en la elaboración de tu documento, e incluso a dar visibilidad a otros compañeros.

Si en tu empresa no existe información que puedas reutilizar habla con tu jefe/a, con tus compañeros o con otros equipos, por si alguien tuviese información que te pudiese servir.

3) Sé fiel a tu palabra

Vivimos en un mundo en el que la confianza es el recurso más importante que tenemos como profesionistas. Si las personas se fían de ti, te ven como una persona responsable, honrada y capaz, tendrás más puertas abiertas.

Por ello debemos ser fieles a nuestras promesas en el trabajo. Cuando alguien te pida algo y le indiques “mañana te lo enviaré” que de verdad sea mañana. Si por el motivo que sea mañana no puedes, contacta con esa persona que lo está esperando y discúlpate (sin poner excusas), y comprométete una nueva fecha en la que serás capaz de cumplir.

Esta habilidad es muy, pero que muy valorada por los altos directivos puesto que se pueden fiar de ti. Se pueden fiar que la tarea que te han encomendado se realizará sin necesidad de perseguirte. Conseguir esta reputación es valiosísimo en el mundo profesional.

4) Haz la vida fácil a los demás

Todos vamos a tener jefes, subordinados o clientes toda nuestra vida profesional. Para que todos podamos ser mejores profesionistas y ser más productivos en el trabajo tenemos que hacer la vida del resto más sencilla. Te lo contamos con un ejemplo del día a día:

Email de reunión. Cuando envíes un email para convocar una reunión, pedir contacto o cualquier tipo de información, haz que el email sea completo.

Email que NO hace la vida más fácil

        Buenos días, te escribo para coordinar una reunión la próxima semana para tratar un asunto muy importante. Si prefieres podemos revisarlo por teléfono rápidamente (12345678).

¿Por qué está mal escrito este email y no hace la vida fácil?

  • Si buscas un hueco en la agenda de otra persona, indica qué huecos tienes tú, así ahorras emails de ida y vuelta.
  • Cuando des un número de teléfono, una dirección de email, o cualquier dato hazlo más sencillo.

Email que SÍ hace la vida más fácil

Buenos días:

Te escribo para coordinar una reunión la próxima semana para tratar un asunto muy importante.

Adjunto hemos incluido una agenda tentativa con los puntos que queremos revisar para que nos puedas dar tu feedback.

Los horarios que tenemos disponibles son A, B y C.

Si prefieres podemos revisarlo por teléfono rápidamente (+52 55 123 456 78).

Recuerda, hazle la vida más fácil a los demás.

5) Sin revisiones

Es común que al empezar a trabajar, tu trabajo necesite ser revisado, que tengas diversos fallos en el contenido, estructura, etc. Esto sin embargo no es una excusa para no hacer tu trabajo de manera impecable. Esto es, no asumas que tu jefe hará una última revisión de tu trabajo antes de enviárselo al cliente o a su jefe. No asumas que tu jefe cambiará nada antes de presentarlo en un comité. Asume que tu trabajo no será revisado.

Por eso, tu trabajo debe estar perfecto (según tus capacidades y conocimientos), y no esperar a que tu jefe le “ponga el lazo”. Tu trabajo debe ser siempre versión final y estar listo para ser presentado.

Esto no sólo te obliga a hacer un trabajo excelente, sino que logrará que tu jefe se fíe más de ti. El objetivo ideal de todo jefe es no tener que revisar el trabajo de su equipo. Si tu trabajo es tan perfecto y bueno que puede reenviarlo sin siquiera revisarlo, habrás ganado la confianza total y plena de tu jefe. Algo fundamental para ser un profesionista de éxito.

Con estas 5 habilidades (sin excusas, reutilizando el trabajo, siendo fiel a tu palabra, haciendo la vida fácil a los demás y sin revisiones) estarás mejor preparado para afrontar y triunfar en el mundo profesional.

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