No hay líder sin empatía

No hay líder sin empatía

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¿A quién se le ocurrió por primera vez cuáles deberían ser las características que todo buen líder debe tener?

Seguramente has buscado, o por lo menos visto por ahí mientras buscas temas parecidos, algunos artículos sobre liderazgo. En este sentido, las preguntas muchas veces son las mismas para todos, ¿Cómo podemos ser buen líder? ¿Es muy difícil desarrollarnos como tal por nuestra propia cuenta?

Definitivamente el liderazgo no sólo es algo que se puede aprender de cursos, talleres, conferencias, artículos o libros. Para ser un líder positivo, debemos entender que existe un elemento imprescindible para el éxito de cualquier emprendimiento y para la dirección de todo proyecto, la empatía.

¿Qué es la empatía?

Para apreciar de forma correcta el rol que tiene la empatía en el liderazgo, debemos tener un entendimiento claro de lo que la empatía significa. Como tal no existe una definición única del término, sin embargo, podemos encontrar ideas que nos permiten dibujar el concepto de una mejor manera en nuestras mentes (Ryberg, 2010):

  • Tomar contacto con el estado interno de otra persona.
  • Sentir lo que otro siente.
  • Proyectarse en la situación de otro.
  • Imaginar cómo piensa o siente otra persona.
  • Ponerse en los zapatos de los demás.

La razón científica detrás de la empatía se encuentra en el punto donde todo se origina en el ser humano: el cerebro. Las investigaciones relacionadas a las “neuronas espejo” descubrieron que éstas no sólo codificaban los actos observados, sino que además permitían al sujeto entender las intenciones del otro. Las neuronas espejo son la explicación de cómo y por qué podemos acceder y entender la mente de las personas.  (Luis Moya-Albiol, 2010)

Ahora bien, ¿Qué relación tiene la empatía con el liderazgo? Y ¿Por qué creemos que sin ésta será imposible el “éxito” en nuestras empresas?

Es verdad que existen muchos casos de líderes reconocidos –Steve Jobs, por ejemplo- en los cuales no se encontró el componente de la empatía. Es más, para muchos jefes lo importante no es que entendamos a los demás, sino que sean ellos entendidos. Sin embargo, las cosas están cambiando en el mundo y si una organización pretende estar a la vanguardia, necesita considerar lo siguiente: (III, 2015)

Los mercados heterogéneos.

Antes el público por el cual las empresas se preocupaban eran sus consumidores y colaboradores. Hoy en día, el mercado es más heterogéneo y cada nicho es una oportunidad de negocio que primero demanda ser escuchado. Tú necesitas de la empatía para conocer quién es y dónde está ubicado el público principal de tu empresa u organización.

El crecimiento de la empresa.

Todo líder que busque expandirse e incursionar en nuevos mercados tendrá que aprender a ser empático. Los conocimientos técnicos no serán suficientes sin un honesto interés por conocer y entender a los demás. Más que nunca los líderes deben lograr trabajar no sólo con los que se encuentran en el escritorio continuo, sino con los que laboran en otro edificio, ciudad y país.

Las nuevas generaciones.

Los millenials, el grupo generacional de la población mundial nacida entre 1980 y el 2000 tiene nuevas ideas para implementar en el trabajo. Ya no basta con un aumento o una serie de prestaciones para mantenerlos contentos, esta fuerza laboral de casi 30 millones en México demanda trabajos significativos, flexibles y conscientes con su medio ambiente. La comprensión y el interés genuino serán la llave para liderar y dirigir a este grupo.

Se ha investigado mucho de la relación entre empatía y liderazgo. Uno de los estudios realizado por el Center for Creative Leaders a 6, 731 jefes y directivos de 38 países encontró (William A. Gentry, 2007):

La empatía está positivamente relacionada con el desempeño laboral: los gerentes y líderes que muestran más empatía hacia sus colaboradores directos son vistos como mejores intérpretes de su trabajo.

La empatía es más importante en el desempeño laboral en unas culturas que otras: la relación positiva entre la empatía y el rendimiento es mayor para líderes de los países en donde el poder y las decisiones residen en la parte alta de la pirámide social. La empatía juega un papel importante en la creación de un clima paternalista de apoyo y protección característicos de estas culturas.

Las organizaciones y los líderes pueden desarrollar la empatía en sus entornos laborales de formas muy simples: practicando la escucha activa,  animando a conocer diferentes puntos de vista, cultivando la compasión y trabajando en red con organizaciones de distintas ciudades, países y culturas.

Tenemos que aprender que el mundo está cambiando y por lo tanto las empresas también. Sin duda, la empatía se coloca como una habilidad directiva de primer orden para los líderes y emprendedores. Quizás sea cierto lo que dice Daniel Goleman “Si no tienes empatía y relaciones personales efectivas, no importa lo inteligente que seas, no vas a llegar muy lejos”.

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