abogado corporativo

La carrera de abogado es una de las profesiones más complejas que existen, pues depende de aquellos que la ejercen para convertirse en la más noble o en la más ruin. Así pues, existen cosas más allá de lo civil y lo penal; y existen algunos abogados que se dedican a proteger los intereses de las empresas, por eso, hoy te queremos hablar sobre lo que hace un abogado corporativo. 

Uno de nuestros abogados favoritos: Lionel Hutz | Imagen: Giphy

El abogado corporativo en la empresa

Para que una empresa tenga éxito, uno de los aspectos más importantes que debe tener en orden son todos sus temas legales, desde su propia constitución, hasta los contratos que tiene con clientes y proveedores, el buen pago de sus obligaciones fiscales y contractuales e incluso, las relaciones laborales que mantiene con sus empleados. En general, un abogado corporativo se encarga de proteger el patrimonio de la empresa para la cual es parte, de ahí en fuera que también se le llame “Abogado de empresa”.

¿Qué tiene que dominar un abogado de empresa?

El derecho corporativo, y aquellos profesionistas que se dedican a esta rama del derecho, no había sido considerada como tal hasta hace algunos años, debido al auge de las PyMES que requieren de los servicios de un abogado para conducir sus negocios; sin embargo, esto no quiere decir que las empresas no hayan necesitado antes de abogados, por el contrario, siempre lo han hecho, sólo que ahora es más útil referirse al derecho corporativo como la rama del derecho encargada de los negocios jurídicos de una empresa.

En razón de lo anterior, un abogado corporativo debe ser diestro, tanto en la materia sustantiva como en la procesal, de la siguientes ramas del derecho:

  • Civil: para todos los contratos con clientes y proveedores, así como los poderes que le concedan lo accionistas en razón de su papel como representante jurídico.
  • Administrativo: para las relaciones con el sector público y el cumplimiento de leyes y reglamentos.
  • Mercantil: para la constitución de la propia empresa en el Registro Público de la Propiedad y del Comercio, así como las formalidades que deben llevar con las Asambleas de Accionistas, y otros títulos y operaciones de crédito.
  • Penal: para defender los intereses de la empresa, de sus empleados y directivos ante las probables faltas penales que puedan cometer.
  • Constitucional y amparo: porque las empresas son personas morales cuyos derechos también puedes ser afectados por actos de funcionarios públicos.
  • Laboral: para mantener las formalidades que exige la Ley Federal del Trabajo en cuanto a las relaciones contractuales entre la empresa y sus empleados, de forma individual o colectiva.
  • Propiedad Intelectual: en razón de las patentes, secreto industriales, marcas y demás objetos que deban estar protegidos por la propiedad industrial. 
  • Fiscal: para el cumplimiento de las obligaciones fiscales de la empresa y el litigio de multas y otros créditos fiscales en que se pueda incurrir. 

Los abogados corporativos se encargan de representar y defender los intereses de la empresa a la que pertenecen. 

¿Cuándo es necesario conseguir un abogado corporativo? 

Los emprendedores no deberían de iniciar operaciones sin haber tenido antes la asesoría legal de un abogado corporativo. Tampoco se debe de esperar a tener una demanda en puerta para acudir con un abogado que pueda defender a la propia empresa. Así pues, ya sea contratando a un propio abogado corporativo bajo la nómina de la empresa o los servicios de un despacho especializado en asesoría empresarial, es indispensable para que una PyME no quiebre gracias a una demanda o una multa.

Y tú, profesionista emprendedor, ¿ya te has asesorado con un abogado? 

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