servidor publico

¿Alguna vez has pensando en convertirte en servidor público? En otras palabras, en trabajar en el gobierno. Si es así, seguramente has pensado en algún amigo o conocido que te pueda hacer ‘palanca’ y así quedar de godín para alguna dependencia del gobierno local o federal. Sin embargo, hoy queremos escribirte acerca del Servicio Profesional de Carrera, su importancia y su próxima renovación. Si siempre has querido trabajar para el gobierno, esto te interesa.

Así se siente la burocracia | Imagen: Giphy

¿Cuál era el propósito del Servicio Profesional de Carrera?

El Servicio Profesional de Carrera fue creado en 2003, bajo el mandato del ex-presidente Fox Quesada, con el propósito de atraer, mantener, motivar y formar mejores servidores públicos. En otras palabras, formar servidores públicos que en realidad tuvieran los conocimientos básicos acerca de la administración pública en su conjunto; la debida educación y especialización para el desempeño de su cargo; las aptitudes para ocupar puestos de mayor responsabilidad y, por supuesto, la posibilidad de superarse profesionalmente. 

De esa forma, el Servicio Profesional de Carrera aplicaba para los trabajadores de confianza del gobierno federal, es decir: Director General, Director General Adjunto, Director de Área, Subdirector de Área, Jefe de Departamento, Enlace y demás equivalentes. Así pues, los beneficios para los servidores públicos es garantizar su desarrollo y mejorar su vocación; para la sociedad, procurar la neutralidad política de los servidores públicos y contribuir a tener una mejor burocracia; y para la propia administración pública, brindar parámetros para medir la mejora del servicio público y estabilidad transexenal.

Desafortunadamente, nada de esto sucedió.

¿Por qué no funcionó el Servicio Profesional de Carrera?

Si bien esa pregunta sería merecedora de varias tesis de licenciatura, quizá una de los factores clave fue la propia ley al dejar el Servicio Profesional de Carrera en manos de cada una de las dependencias de la administración pública, es decir, en manos de la organización interna de las secretarías y de los jefes. Esto permitió que fueran los jefes, con preferencias político partidistas del gobierno en turno, quienes decidían sobre la estabilidad y superación de los servidores públicos bajo su cargo. El llamado dedazo o favoritismo.

Si bien, escándalos en el servicio público escuchamos a cada rato en las noticias, recientemente fueron muy sonados los casos del CONACYT con una modista para un comité de bioseguridad o un estudiante de carrera trunca para encabezar comunicación social. Eso, sólo por mencionar algunos de los casos más sonados en la administración pública federal.

 La nueva Ley de Profesionalización

Recientemente, la actual Secretaria de la Función Pública ha declarado la intención de relanzar el Servicio Profesional de Carreracon una Ley de Profesionalización para, ahora sí, mejorar el servicio público que le dan a todos los mexicanos a través de las mil y una dependencias del gobierno federal. Ya será cuestión de ver cómo quedará este relanzamiento, si será a través de un organismo autónomo independiente de los titulares de la administración pública o si se quedará con ellos. 

¿Tienes alguna experiencia relacionada con el servicio público? Déjala en los comentarios. 

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