Seguramente has escuchado sobre la impresión 3D, puede que incluso hayas visto como funciona una de verdad o, si eres muy (muy) afortunado, tengas una en tu casa, pero ¿Cómo surgió? ¿Es nuevo? ¿Cuál es su futuro? ¿Qué tengo que estudiar si me quiero dedicar a ello? Las respuestas a esas preguntas te las dejamos en este artículo, sigue leyendo.

Una tecnología nueva, no tan nueva

Aunque la impresión 3D tomó fuerza en años recientes, lo cierto es que, como con cualquier gran tecnología, ha pasado por varias décadas de desarrollo hasta que ahora, ya es más accesible para el público en general. Su historia se remonta hasta 1976, cuando se inventa la primera impresora de inyección de tinta; pero, no fue si no hasta 1993 que el MIT desarrolló la primera impresora 3D y en 2002, la Universidad Wake Forrest, imprime el primer órgano funcional en 3D; era un riñón. A partir de ahí, varias empresas y universidades han expandido el mundo de la impresión 3D con la impresión de comida en 3D en 2011; una impresora de chocolate en 2012 y, en 2014, una impresora gigante llamada “Atlas”, capaz de imprimir una casa.

¿Cómo funciona?

El principio es el mismo que el imprimir tu tarea en una impresora cualquiera, pero el agregarle un eje adicional para que sea tridimensional lo hace muchas veces más complejo. Lo primero que se necesita es diseñar de forma digital lo que se quiere imprimir, usualmente se utiliza un software llamado CAD. Posteriormente se transforma en un modelo triangular en forma de comandos que la impresora 3D pueda entender; luego sólo queda esperar el producto terminado y al último limpiar la superficie. Es virtualmente posible imprimir cualquier cosa que se te ocurra.

¿Qué aplicaciones tiene?

La impresión 3D es capaz de replicar con éxito piezas para automóviles e incluso autos enteros; también aeronaves no tripuladas e incluso repuestos para aviones o la propia estación espacial internacional; casi cualquier tipo de alimento sólido o no sólido; cualquier tipo de aparato médico como prótesis personalizadas o un sinfín de tejidos blancos o sólidos, como huesos, músculos y órganos.

Pero, su papel es aún más importante en la industria 4.0, pues permitirá la automatización de muchos procesos que hoy requieren de varias cadenas de ensamblaje e intervención humana. Con la impresión 3D será posible imprimir casi cualquier objeto desde un smartphone y que en poco tiempo llegue a la puerta de tu casa gracias a un robot autónomo. 

Una ocupación con mucho futuro

La impresión 3D forma parte de la nueva revolución industrial que agitará el mundo tal y como lo conocemos y, será uno de los perfiles más demandados por las empresas dentro de muy poco tiempo; sin embargo, aún hay muy pocas opciones para estudiar impresión 3D, tales como cursos, maestrías o diplomados, pero para dedicarte a ello tendrás que tener conocimientos en programación, física, ingeniería, química y hasta en diseño. Si tienes la oportunidad para dedicarte de lleno a la impresión 3D, seguro que tendrás una carrera muy bien pagada.

¿Listo para la llegada de la industria 4.0? 

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