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Negar empleo ADN Discriminación

Casi como salido de la novela “Un Mundo Feliz”, de Aldous Huxley, el desarrollo tecnológico acorta la brecha entre la ciencia ficción y la ciencia factual y en los últimos años, ha surgido un debate en el mundo laboral por una serie de prácticas que podría conducir a un trato desfavorable para algunas personas debido a los riesgos que implican para los empleadores la contratación o la permanencia en el empleo, sobre todo en países desarrollados e industrializados: la discriminación por marcadores genéticos o por el estilo de vida.

Este tema es relativamente nuevo, si se compara con otros tipos de discriminación tales como el hecho de ser mujer, padecer de VIH, tener algún tatuaje o una orientación sexual diferente a la heterosexual, entre otros. De acuerdo con el Grupo Europeo de ética de las ciencias y de las nuevas tecnologías, los exámenes genéticos son pruebas científicas para obtener información sobre el estatus genético de las personas buscando algún indicio sobre las enfermedades presentes y futuras de las personas. Derivado de ello, los empleadores pueden decidir si contratan o no a alguien, en vez de valorar su capacidad para realizar el trabajo y esto es un acto de discriminación. La OIT lanzó en 2007 un informe completo denominado “La igualdad en el trabajo: afrontar los retos que se plantean”, en donde también se abordó la problemática de la discriminación por el estilo de vida o por la genética de las personas.

En Alemania, una profesora se negó a realizarse exámenes genéticos como parte del informe médico para su contratación, derivado de ello, las autoridades educativas se negaron a darle el empleo y la profesora tuvo que impugnar la decisión ante los tribunales alemanes. En China, tres hombres fueron despedidos sin una motivación clara; después de la una investigación, se supo que la razón había sido por una predisposición genética que no convenía a los intereses de la empresa para la cual trabajaban. Los hombres recibieron indemnizaciones. Y en Estados Unidos, se descubrió que una empresa ferroviaria mantenía un programa de pruebas genéticas para descubrir quiénes de sus empleados eran más propensos a desarrollar el síndrome del túnel carpiano. De la misma manera, en diversos países industrializados, el tener sobrepeso, ser fumador o sufrir hipertensión puede representar un inconveniente cada vez mayor para encontrar trabajo.

En México, derivado de una acción conjunta entre el Instituto Nacional de la Mujer, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, emitieron en 2015 la “Norma Mexicana en Igualdad Laboral y No Discriminación” con el objetivo de establecer los requisitos para que los centros de trabajo, de cualquier actividad y tamaño, dentro de sus procesos de gestión y de recursos humanos, tengan prácticas para la igualdad laboral y la no discriminación que favorezcan el desarrollo integral de las y los trabajadores que, no sólo incluye partes específicas para la lactancia materna, para los trabajadores adultos mayores o personas con discapacidad, sino también, para eliminar cualquier forma de violencia laboral, incluida la discriminación genética.

Hasta la fecha, más de 200 centros de trabajo se han certificado, incluyendo dependencias de gobierno y grandes empresas privadas. Pero pocas son las universidades que han obtenido éste certificado  y mucho menos, los Consejos de la Judicatura estatales, a excepción del de Chiapas (que son los encargados de designar a los jueces, muchos de ellos, sin igualdad de oportunidades en sus procesos de contratación). Ésta norma mexicana, garantiza que los centros de trabajo sean imparciales y objetivos a la hora de contratar nuevo personal y basen sus decisiones en las capacidades y no en estereotipos, prejuicios o predisposiciones.

Toda diferencia de trato debe tener un fundamento objetivo, razonable, apropiado y proporcional. La discriminación no nos ayuda a construir el México multicultural e  incluyente que necesitamos, y el desarrollo tecnológico debe ser una herramienta que ayude a disminuir las brechas que existen entre la sociedad.

Así que ya sabes, la próxima vez que acudas a una entrevista de trabajo, cerciórate que el empleador tenga el certificado de igualdad laboral, puedes consultar el listado completo aquí.

¿Crees que la hipertensión o la obesidad sean factores determinantes para otorgar un empleo? Deja tus comentarios y participa en el debate.

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