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mal jefe

Lidiar con un mal jefe no es sencillo, no se puede simplemente renunciar y buscar otro empleo. Tampoco puedes cambiar de jefe, usualmente no te corresponde esa decisión. Sólo queda una sola cosa por hacer: Afrontar la situación. 

No va a ser fácil, pero es posible y puede transformarse en un gran éxito. He aquí algunas recomendaciones:

Identifica que tipo de jefe tienes, no todos son iguales. Cuanto más sepas de él, mejor podrás planificar tu trabajo y crear una estrategia para afrontarlo. Existen cinco tipos de malos jefes:

  • Abusivo: Trata a sus empleados de manera grosera y en ocasiones recurre a la humillación.
  • Micromanager: No delega responsabilidades al equipo de trabajo, busca tener el control de todas las actividades.
  • Mal comunicador: No define claramente las tareas que debe realizar cada integrante del equipo, lo que dificulta la ejecución de las mismas y no establece un diálogo sobre lo que espera de cada miembro.
  • Saboteador: Si algo sale bien toma el crédito, en caso contrario, responsabiliza a sus subordinados por los errores.
  • Voluble: Sus constantes cambios de humor confunden a su equipo, lo que reduce la productividad.

Analiza tu desempeño. Sé objetivo. Pregunta a tu jefe cómo evalúa tu trabajo y de qué manera puedes mejorar, te ayudará a identificar las expectativas que tienen de ti.

No te frustres. No te desanimes si tus esfuerzos pasan inadvertidos. Si has hecho un buen trabajo,  tú lo sabrás y te sentirás tranquilo.

No compitas con él.  El comportamiento de tu jefe no tiene nada que ver contigo; él está librando su propia batalla, interponerse en su camino puede ser riesgoso.

Sé profesional. Evita reaccionar con actitudes cargadas de emocionalidad. Una relación laboral es un intercambio, no un favor. Pon en claro las cosas que te incomodan y propón soluciones.

Cuida tu trabajo. Lleva el registro de tus actividades y en qué proyectos participas, esto te dará una oportunidad de destacar tu desempeño ante otros superiores.

Disfruta de lo que haces. Concéntrate en ti. Realiza tu trabajo dentro de las reglas que son importantes para tu jefe pero no dejes de disfrutar y divertirte con tu trabajo.

Confía en tus cualidades. Esto es sólo una etapa en tu vida profesional, tómalo como un entrenamiento en el que mejorarás tus habilidades sociales y profesionales, aumentarás tus conocimientos y tu autoestima se verá reforzada en cada uno de tus logros en esta difícil situación.

Cuéntanos cómo le hiciste frente a ese jefe tirano.

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