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Juntos lo estamos logrando

Seguramente tú aún no habías nacido o eras muy pequeño cuando un 19 de septiembre pero de 1987, un sismo con magnitud de 8.1 en la escala de Richter azotó la Ciudad de México, en esa ocasión la devastación fue enorme pero gracias a la organización civil de miles de voluntarios se lograron rescatar a muchas personas y salir adelante. Esa imagen vivía en el recuerdo de tus abuelos, padres, profesores e inclusive de tus hermanos mayores hasta el pasado martes 19 de septiembre en el que la historia se repitió y la Ciudad de México sufrió las consecuencias de un sismo suficientemente fuerte como para detenerla.

En esta ocasión la historia fue muy similar, se presentaron grandes daños y pérdidas humanas, ante ésta situación hubo una gran organización y movilización civil mayormente compuesta por jóvenes como tú, que salieron de sus casas, de sus escuelas o trabajos con una sola idea en la cabeza: Ayudar. Las redes sociales jugaron un papel muy importante al ser el medio por el que se difundieron solicitudes de ayuda o rescate, a través de Twitter y Facebook se hicieron transmisiones en tiempo real sobre el trabajo en zonas dañadas, albergues y centros de acopio, gracias a esta comunicación se logró dar seguimiento oportuno de lo que sucedía no sólo en la CDMX, también en estados como Morelos, Chiapas y Oaxaca.

Tú y todos nos conmovimos con historias reales de personas que se apoyaban entre sí, sin embargo también fuimos testigos de una cantidad abrumadora de información cuyo origen no era del todo certera lo que generó más confusión y temor entre la población. Por eso es importante hacer uso responsable de las redes sociales frente a situaciones como las que presenciamos en días pasados. Por eso cuando decidas compartir información asegurate de corroborar con fuentes confiables, antes de que inicies una transmisión cuida mucho el lenguaje que utilizas, se trata de pedir ayuda y calmar a las personas no de difundir más miedo, procura no mostrar imágenes que puedan generar morbo  o que contribuyan a aumentar la ansiedad colectiva.

Ahora vienen días complicados en el sentido de reconstruir no sólo los edificios y casas, la reconstrucción deberá ser de la moral en las personas. Después de ver la reacción que se tuvo durante los primeros días posteriores al sismo, crece la esperanza y confianza de que sin duda podremos salir adelante, como sociedad, como país. La ayuda continuará, no debes de olvidar que muchas personas en varias partes del país se quedaron sin casa y necesitarán mucho de tu apoyo.

Si en días pasados saliste y prestaste tu ayuda en diversas actividades, toma un tiempo para descansar, trata de restablecer tus actividades escolares o laborales para cuando nuevamente se requiera tengas la fuerza y capacidad para ayudar. Por otro lado si te fue complicado salir a las calles, recuerda que hay diversas formas de apoyar desde una donación económica o de víveres, toma en cuenta que  las siguientes semanas serán cruciales y tendrás oportunidad de apoyar, pero recuerda siempre hacerlo con el debido cuidado y precaución necesaria.

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