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Ponerse metas es perfectamente razonable. Sin embargo, cuando estás aprendiendo algo nuevo, y por tu cuenta, esas metas pueden jugar en tu contra. Últimamente he leído mucho sobre aprender a programar y, si bien hay mucho material allá afuera, el enfoque que parece más efectivo es el de quienes recomiendan concentrarse en los hábitos de estudio (dedicando un tiempo de forma sistemática todos los días) y en aplicarlo (intentando desarrollar tus ideas mientras aprendes) antes que seguir una meta estricta de plan de estudio.

La argumentación detrás de tener cuidado con ponerte metas rígidas (ejemplo, ser programador en un año) en vez de concentrarte en el hábito (ejemplo, dedicar una hora diaria a aprender a programar) es que: 1, en términos de planeación es muy probable que lo primero fracase porque no le dedicas el tiempo suficiente para lograrlo o, bien, le dedicas los fines de semana y retomar lo aprendido seis días después es más difícil y; 2, te estás causando un estrés e intranquilidad potencialmente innecesario, cuando comprometerte con el hábito es todo lo que necesitas.

Un elemento adicional a favor de la idea de concentrarte en el hábito al mismo tiempo que lo aplicas a tus ideas es que haces de ese aprendizaje algo no sólo más útil sino más eficiente, ya que aprendes de acuerdo a tus necesidades y/o curiosidades y, además, sirve como un proceso de validación de que lo aprendido es correcto. Esto hará el proceso más entretenido también.

Ahora, tres de las cosas más importantes para construir ese hábito de dedicarle un tiempo todos los días a aprender algo (1 hora está bastante bien) y al mismo tiempo aplicar ese conocimiento son:

1. Evitar distracciones

Desde luego no todas las personas están igualmente cómodas en un entorno solitario o uno con mucha gente, cada quien prefiere cierto tipo de espacios. Más allá de dónde decidas estudiar, lo más importante es que evites las distracciones (celular, tv, personas, etc.,) que hagan que ese tiempo no sea efectivo. A veces, en realidad, no se trata tanto del lugar como de tu compromiso, porque una persona que se distrae fácilmente igual lo hará con las personas que pasan en un Starbucks que con una pluma en un cuarto vacío.

2. Busca retroalimentación

Aprender algo por ti mismo es un reto que puedes atenuar si lo haces en equipo o tienes la guía de alguien que sepa más que tú. Esto además te puede ayudar a obtener retroalimentación sobre lo que crees que has aprendido, resolver dudas y aprender información nueva de las propias personas.

3. Toma notas

Ya sean que tomes notas de dudas, ideas o cosas que descubriste, hacerlo te ayudará a dar seguimiento a tu aprendizaje, recuperar después información valiosa o simplemente hacer un compendio de respuestas que necesitas investigar. Aquí un par de textos sobre tomar apuntes y tomar apuntes a mano que te pueden ayudar.



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