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¿Qué es el TOEFL?

El TOEFL es uno de los exámenes de competencia en inglés más utilizados a nivel mundial. La gran mayoría de las universidades en Estados Unidos y en el Reino Unido lo usan como requisito en sus procesos de admisión a licenciaturas y posgrados. Además, este examen es requisito para obtener Visas de trabajo o de estudiante y, para obtener empleos en donde el dominio del idioma inglés es esencial. 

¿Cómo se compone?

Existen dos modalidades: 1) el Paper Based (PBT) que era un examen tradicional a lápiz y papel y 2) el Internet Based (iBT) que es un examen en línea y es la forma más usada para presentar el examen. 

El TOEFL tiene 4 secciones que miden habilidades distintas:

Habilidad Puntaje Niveles
Comprensión de lectura : el propósito es medir tu capacidad de comprender los mensajes clave de un texto 0 a 30 Bajo (0 a 14)

Intermedio (15 a 21) 

Alto (22 a 30)

Comprensión auditiva: mide que tan bien entiendes el inglés hablado. 0 a 30 Bajo (0 a 14)

Intermedio (15 a 21) 

Alto (22 a 30)

Comunicación oral: mide tu habilidad de expresarte oralmente; poder transmitir un mensaje de forma clara y eficiente. 0 a 30 Bajo (0 a 14)

Intermedio (15 a 21) 

Alto (22 a 30)

Comunicación escrita: esta sección evalúa tu gramática, la manera en que estructura y construyes tu argumento, el uso de vocabulario y tus habilidades de hilar una idea en texto.  0 a 30 Bajo (0 a 14)

Intermedio (15 a 21) 

Alto (22 a 30)

Total 0 a 120  

¿Qué mide?

El objetivo principal de la prueba es medir tu dominio del idioma inglés en las cuatro habilidades descritas anteriormente: 1) Comprensión de lectura, 2) Comprensión auditiva, 3) Comunicación Oral y 4) Comunicación Escrita.

¿Cómo estudiar para el TOEFL?

Esto depende mucho de tu nivel de inglés. Es decir, no es lo mismo preparar el examen si eres alguien que ha estudiado y practicado el inglés desde pequeño (en la escuela o en el trabajo) que si eres alguien que apenas está aprendiendo el idioma y necesita este examen como certificado de avance o dominio del idioma. Sin embargo, no importa cuál sea tu nivel de inglés, este examen tiene sus particularidades y es una buena idea prepararse para obtener el puntaje que estás buscando. Para esto te dejo los siguientes consejos:

Vence al tiempo

El TOEFL es un examen diseñado para que cada sección sea respondida en una cantidad de tiempo determinado. Esto puede resultar estresante y si no estás acostumbrado a responder con la presión de un límite de tiempo, por más que seas la persona más bilingüe del mundo, seguramente no tendrás un gran desempeño en el examen. Para prepararte, la mejor idea es practicar y estudiar con límites de tiempo similares a los de la prueba. De esta manera, cuando presentes el examen estarás acostumbrado a tener un cronómetro que poco a poco se va consumiendo. 

Lee

La mejor manera de entender y adquirir un vocabulario nuevo es leyendo. Quizá te de flojera o crees que no tienes tiempo de agarrar un libro en inglés y leerlo de principio a fin. Una buena alternativa es leer artículos o revistas de tu interés para que no te cueste trabajo interesarte en el tema. Ahora bien, la manera en la que el TOEFL está diseñado para evaluar tu comprensión de lectura es por medio de fragmentos de textos que transmiten una idea o tema en particular y de ahí te hacen una serie de preguntas para medir que tanto dominio tienes del texto. Una buena forma de practicar para esta parte es entrando a la página web Delanceyplace que sube fragmentos de libros en inglés a diario (de todo tipo y de todos los temas). En este sentido te enfrentarás a textos de todo tipo y con estilos de escritura variados y realmente podrás poner a prueba qué tanto dominas el idioma. 

Encuentra tu estilo de escritura

La sección de comunicación escrita puede ser bastante complicada si hace mucho tiempo no arrastras el lápiz. Una de las competencias más importantes en esta sección es tu capacidad de estructurar un texto. Así que no está de más recordar que los textos más sólidos y claros son aquellos que tienen una introducción que posiciona tu argumento, un cuerpo en el cual desarrollas tu argumento, provees ideas secundarias y detalles que lo respaldan y explican y una conclusión en la cual recapitulas lo expuesto en el texto y consolidas tu argumento principal. Una de las estrategias más sencillas para comenzar a escribir, especialmente de temas que no dominas, es tomando una postura clara: a favor o en contra del tema y así podrás formular una serie de ideas detrás de tu argumento central. Al igual que en la sección de lectura, lo mejor es practicar y practicar para que al momento de la prueba, al menos tengas una idea de cómo aproximar o estructurar tu respuesta. 



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