Cómo empezar a freelancear

Cómo empezar a freelancear

Comenzar en este camino puede resultar complicado si uno no tiene claro cómo funciona este modelo de negocio.

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Además de tener un esquema de trabajo más flexible, está comprobado que los freelance tienden a ser más felices. De acuerdo al Freelance Industry report (2012), 90 por ciento de la gente que freelancea es más feliz en ese estado que antes de independizarse. Pero comenzar en este camino puede resultar complicado si uno no tiene claro cómo funciona este modelo de negocio.

En nuestros días, internet hace el trabajo freelance más fácil, ya que con una simple página web donde se muestren claramente los servicios que se ofrecen, el freelancero puede conseguir trabajo de forma rápida y eficaz. Sin embargo, no tener horarios, calcular las horas, conseguir clientes, hacerte de un nombre…. todo tiene un proceso de aprendizaje. Aún así, te garantizo que muchos Ocupados son felices con este esquema y le han dicho adiós definitivamente a la oficina.

Aquí van 7 consejos para empezar:

  1. Comienza mientras tienes trabajo. Sé que a veces este consejo no puede ser un #must (muchas veces decides volverte independiente porque perdiste tu empleo), pero en verdad hace la transición mucho más fácil. Comienza a probar mientras estás trabajando, así empezarás a construir una lista de valiosa de clientes. El network es básico para que te vaya bien, así que aprovecha que aún estás trabajando y detecta posibles prospectos.
  2. Crea tu marca. Si quieres posicionarte en el mundo freelance, necesitas crear una marca fuerte que te diferencie del resto de la competencia. Recuerda que tu marca es tu identidad (sitio web, redes sociales, blog) y esta debe comunicar tu propuesta única de venta (USP). Enfocarte en una industria en específico te hará más atractivo para prospectos específicos de clientes y te dará mayores oportunidades de progresar.
  3. Ten tu pitch. Si creaste una marca de manera correcta, entonces sabrás a quién buscar para pitchear. A los clientes les gusta saber que hay freelancers que no ofrecen su servicio a cualquiera. Por eso te tomarán más en serio y será más fácil ofrecerles tu trabajo si puedes construir un discurso para venderte el cual se centre en “qué tienes que los demás no”. Detecta a los clientes que necesitas pitchear por relevancia y volumen.
  4. Establece un horario. Cuando uno trabaja desde casa, es muy fácil perderse en la comodidad del sillón y la pijama. Inclusive la gente no percibe que estás trabajando y el respetar tus horarios se vuelve imposible. Crea un horario como si fueras a la oficina y déjaselo saber a tus amigos y familiares. No contestes todas las llamadas que entren a tu casa (tómalo como si fuere el teléfono de la oficina). Si te parece complicado organizarte, busca un espacio de co-working.
  5. Aprende a cobrar. Cuando eres primerizo es común creer que simplemente hay que hacer un cálculo de los gastos fijos mensuales y lo que se quiere tener de sueldo. Hacer una regla de 3 parecería lo más lógico para saber cuánto cobrar por hora. Sin embargo mucha gente olvida que el freelancer tiene periodos no facturables: vacaciones, inactividad por enfermedad o imprevistos, horas al día que se van en reuniones, presupuestos, formación, llamadas, correos y redes sociales. Es muy recomendable también investigar el precio de tu competencia o lo que se esté ofreciendo en el mercado. Aquí te dejo una herramienta para que puedas calcular cuánto cobrar. El consejo de muchos freelancers es que aprendas a poner límites a tus servicios y sobretodo dejarlo claro en tus presupuestos (todo lo que salga del presupuesto se cobra extra).
  6. No hagas trabajo gratis. Muchas veces uno piensa que hay cosas que salen rápido y podrían entrar dentro del presupuesto. En diseño, el cliente llega a pedir algunas pruebas o bocetos por los cuales cree que tiene el derecho de no pagar (al fin que solo te toma 10 minutos). Pero lo que no consideran es que en cada boceto o ejemplo que hagas, están involucrados tus conocimientos y horas de estudio, las cuales definitivamente tiene un precio.
  7. Pide adelanto. Puede ser que con el tiempo comiences a diferenciar los tipos de clientes y tener relaciones específicas con cada uno. Pero al principio, debes pedir una parte de presupuesto por adelantado (un 30-50 por ciento) para cerrar el proyecto y comenzar. Hay ocasiones en las cuales necesitas ese dinero para conseguir el material, así que no dudes en pedir un adelanto y dejar las cuentas claras. Detalla siempre de manera muy clara en tus presupuestos la forma de pago y los plazos.

¿Estás comenzando? Cuéntanos tu experiencia y ¡Mucha suerte!

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