Cómo armar un gran equipo de trabajo

Cómo armar un gran equipo de trabajo

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equipo de trabajo
Fuente de la imagen: Shutterstock www.shutterstock.com

Aunque no hay una fórmula mágica y cada situación es distinta, aquí te dejamos un par de sugerencias que estamos seguros te ayudará tomar en cuenta al momento de armar tu equipo de trabajo:

  1. Reconoce tus limitaciones. No somos especialistas en todo, ni tenemos el tiempo de hacerlo todo. Por eso es importante que identifiques cuáles son tus fortalezas y debilidades y midas tus fuerzas. Esto te permitirá saber qué colaboradores necesitas, su perfil y número.
  2. Busca gente que te complemente. Un error común es buscar a gente con nuestras mismas fortalezas, pero también nuestras mismas debilidades. La idea de un equipo es que sea complementario, que traiga a la mesa conocimientos y aproximaciones diversas.
  3. Define objetivos claros. Esto le permitirá a tu equipo saber exactamente qué esperas de él. Recuerda que las metas que se planteen deben ser realistas y medibles. Hay gente que dice que los objetivos realistas no son inspiradores, pero si te fijas metas excesivamente ambiciosas sólo lograrás que tu equipo se frustre y lo introducirás en una dinámica de estrés donde no importa qué tan importantes sean sus logros, nunca serán suficientes.
  4. Comunica con claridad. A partir de esta base se construye un ambiente productivo. En un entorno donde la gente tiene que adivinar, los malentendidos empiezan a surgir por todo lados. No hay que dar nada por sentado, más vale ser explícitos y evitar confusiones. El comunicar los objetivos del proyecto y las responsabilidades de cada quien ayuda a que los esfuerzos se enfilen hacia un fin común. Explica cuál es el propósito de formar el equipo, cuál será la forma de trabajo y cuáles son los resultados esperados.
  5. Retroalimenta. Un buen colaborador siempre agradece que se le den indicaciones sobre sus aciertos y áreas de oportunidad, esto le permite orientar sus esfuerzos hacia metas claras para trabajar con esmero en resolver potenciales conflictos. Si quieres saber más sobre cómo dar retroalimentación, revisa este artículo. No olvides reconocer los logros de tu equipo, esto los motivará a seguir adelante con todo el entusiasmo.
  6. Crea una estructura de trabajo. Para dirigir un equipo efectivo, este debe contar con una estructura que facilite la comunicación interna y externa. El contar con roles definidos ayuda a que el equipo sepa a quién acudir en cada caso y evita duplicar el trabajo. Las fechas de entrega también permiten que se dé un mejor seguimiento a los avances y las reglas de trabajo marcan el cómo se alcanzarás esas metas.
  7. Proporciona los recursos necesarios. No importa qué tan bueno sea un equipo, si cuenta con recursos precarios, sus resultados no serán tan buenos como su potencial. Escucha las peticiones de tu equipo, evalúalas con tranquilidad y conviértete en el mejor facilitador de tu equipo.
  8. Asegúrate de tener balance. Esto no se reduce a los conocimientos de los miembros de tu equipo, sino a su forma de trabajar, se requiere gente extrovertida, pero también gente introvertida, gente ágil, pero también gente que se tome el tiempo para revisar detalles. De esta manera los diversos miembros del equipo cuidan la calidad de los resultados desde distintos frentes.
  9. Fomenta la transparencia. Sé explícito con tu equipo de trabajo y hazles sentir que los canales de comunicación están abiertos. Diles que estás dispuesto a escucharlos en cualquier momento, no hay preguntas tontas y el ser honestos nos ayuda a resolver problemas lo más pronto posible.
  10. Otorga libertad. Supervisa a tu equipo pero dales espacio y delega responsabilidades. Deja que construyan sus propias dinámicas de trabajo e inmiscúyete solo cuando sea realmente necesario. Si surgen desacuerdos o conflictos entre miembros del equipo, procura mantenerte al margen a menos que detectes una injusticia.
  11. Involucra a tu equipo con algo más grande que el trabajo. Una de las más grandes aspiraciones del ser humano es trascender más allá del día de la quincena. Un equipo da todo de sí cuando está convencido que su actividad diaria ayuda a un fin más grande: cambiar al mundo, proteger el planeta… No hay nada escrito, solo asegúrate de que tu equipo está involucrado en cuerpo y alma a su labor y los resultados vendrán solos.
  12. Empodera a tu equipo. Hazlo sentir que su contribución es vital para el correcto desarrollo del proyecto y los resultados no sólo te sorprenderán, ellos mismos descubrirán que son capaces de mucho más de lo que imaginaban.

Finalmente asegúrate de pasártela bien, un gran equipo de trabajo prospera en un ambiente positivo donde la gente disfruta lo que hace.

 

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