Compartir

Evolucionar, cambiar y reestructurar modos de hacer las cosas en las empresas es tan natural como cuando sabes que debes dejar la vida sedentaria y  eliminar malos hábitos. Pero para lograr dichos cambios es casi natural que nos enfrentemos a la resistencia tanto en lo personal como en lo laboral. Implementar nuevos  “métodos de hacer las cosas ” se puede volver todo un vía crucis,  pero en este artículo aprenderás (por lo menos en lo laboral) como convertirte en todo un “Agente del cambio”.

El vía crucis

El tema de cambiar ha sido tan relevante que existen modelos o teorías que explican a detalle qué sucede antes, durante y después. Muchas de las organizaciones se basan en dichos modelos para poder implementar un cambio. Escribo “muchas” porque hay algunas que no siguen un modelo especifico; simplemente saben que algo no está dando los resultados esperados conforme a lo que se planeó y que es necesario “CAMBIAR”. Al primer ejemplo le podemos llamar “un cambio planeado “ ya que prevén de manera anticipada los recursos (humanos, técnicos, financieros) que necesitarán para poder establecer la nueva forma de trabajar o la nueva filosofía organizacional (por mencionar algún ejemplo). Al segundo se le llama “cambio no planeado (aunque en nuestro lenguaje burdo y coloquial sería en muchas ocasiones “al aventón”) porque cambias o probablemente estés destinado tarde o temprano al fracaso.

Por el momento y hasta que no se hagan realidad las películas donde robots dominan las organizaciones, estas estarán conformadas por humanos y todos nosotros tendremos que enfrentar el cambio más temprano que tarde.

Evolución

Hemos “comprado” la idea de que tenemos que sentir enojo frustración, confusión y hacer miles de dramas cuando se presenta un cambio. Enfoquémonos en lo que pasa cuando un día nos llega un mail o simplemente nuestro jefe nos habla para decirnos que las cosas han cambiado y debemos empezar a operar de otra manera. O nos avisa que se implementó un nuevo sistema y debemos aprender a usarlo. Entre muchas de las cosas que nos pasan por la mente y el estómago es “ahora sí me van a correr”. Quisiera desmentir esa idea pero muchos cambios se dan para lograr la optimización de recursos (y si estamos en esa situación probablemente deberíamos considerar diversificar, emprender, valorar si nuestra profesión nos da lo que realmente queremos o si estamos fuera de mercado). Pero no seamos dramáticos y supongamos que en el mejor de los casos sólo se nos está pidiendo adoptar una nueva forma de trabajar. Entonces ¿qué más podemos hacer?

Ser Agente de Cambio

La figura del Agente de Cambio es muy usada también por las teorías del cambio organizacional aunque en varios casos las empresas contratan consultores externos que lleven de manera “suave” la implementación del cambio. Por lo que sea el escenario al te enfrentes, te dejo unos tips para que dejes a tu jefe (y en su caso al consultor) con el ojo cuadrado.

Al momento de la noticia

Abstinencia. Si, guarda todos aquellos comentarios negativos de miedo y drama que pasen por tu mente. Aún no estás completamente informado acerca de lo que dicho cambio implica (y no, el radio pasillo no cuenta como fuente 100 por ciento fidedigna). Empezar a “opinar” aumentará tu ansiedad y la de los demás, inclusive aún cuando tengas toda la información de lo que sucederá, la abstinencia es buena práctica hasta que los cambios se empiecen a dar.

Durante el Shock

Toma la foto panorámica. Muchas veces no basta con una “selfie” donde solo nos veamos a nosotros mismos y nuestra computadora. Para no caer en paranoia investiga (acércate a fuentes confiables). Lo mejor será que preguntes directamente a tu jefe o a los líderes del proyecto de manera casual cuáles son las mejoras que se esperan con el cambio que se planea. ¿Se implementará un nuevo sistema? ¿cuál es el nombre de dicho sistema? ¿cuáles son sus principales funciones? Y claro, es muy buena idea ofrecerte para ser implementador y convertirte en capacitador si es necesario. Sin miedo. Como dice el dicho, el NO ya lo tenías desde antes. Hay que ir por el SÍ (en este caso ve por la información que necesitas).

Si por el caso contario la información está abierta desde el inicio del proyecto pero esta vez no eres parte de los key User (encargado o persona clave dentro de un proceso) y tienes inquietudes acerca de si están tomando en cuenta ciertas actividades que realizas, expón tus ideas de manera ordenada a tu jefe o al líder del proyecto. Esto te podría ahorrar trabajo en la implementación si levantas la mano anticipadamente. 

Durante la implementación

El que no cambia no avanza. Todo tiende a cambiar, eso es un hecho. Empezando por eso y esperando que no te encuentres en la situación de un recorte de personal, todo debe ser un aprendizaje para nuestra carrera profesional, tanto para tomar nota en cómo se deben hacer los cambios, como lo que nunca deberíamos de hacer cuando nos toque esa posición. Ser receptivo y proactivo es básico en un Agente de Cambio.

Aceptar de manera natural los cambios, nos aleja del drama y nos acerca de manera más objetiva a cumplir nuestros objetivos tanto en lo personal como en lo personal. Te dejo unas ligas y videos abajo con mayor información:

Guía simple del change management

¿Qué es  el change management?

TED TALKS , Lead and be the change: Mark Mueller-Eberstein at TEDxRainier :

Comentarios